Comentarios a la obra

Comentario a la Obra

“Protegido, escondido por la blandura del cuerpo y de la carne, preservado
de las miradas por máscaras y gestos, allá, en el fondo de cada hombre, en
ese espacio que no destroza el tiempo, subyace el más profundo hueso: El
fundamento primitivo y sólido que sustenta a los seres y les permite hacerse
perceptibles: La raíz verdadera que otorga a los humanos el sostén, la
permanencia, el dominio.
Tal es el universo en que navega el trazo nítido y certero de Alejandro Meza,
uno de los más talentosos artistas plásticos Nayaritas. Un universo en el que
el hueso, el diente y el colmillo son calcio vivo, en el que radica la silenciosa
naturaleza de los hombres.
Busca quizá. Alejandro Meza. A través de la ventana que sus creaciones
abren, descubrir el reducto en el que el hombre logra resistir la muerte.
Busca, quizá acaso, traer hasta nosotros ese ente interno, desprovisto de
sangre, vacío de ojos, que en su frialdad es capaz de desafiar lo eterno.
Alejandro Meza tiene ante sí un camino abierto en el mundo que su pintura
construye día tras día, y en el que habitan hombres silenciosos, endurecidos,
que saben que en realidad son su propio hueso y que por solo eso, por el
momento, la muerte no ha venido a perturbarlos”

Jorge Souza
Poeta y periodista.
Texto a propósito de la Exposición “Oseosidades y otras fantasías”


Comentario a la Obra

“Seres en proceso de transformación, transformaciones que van
haciendo un cuerpo, un rostro, un monstruo mitológico, un espíritu
aéreo, inasible.
El trazo tiene carácter y destino; es parte de un todo y el todo se
muestra para sorprendernos y remitirnos a otro mundo, a otra
atmósfera, a otra dimensión.
El color aplicado es dermis y hueso, es alma y visión, hurto y
realidad. Alejandro Meza es el mago meticuloso que saca de su
imaginación seres que, de alguna manera, nos rondan sin que
nuestra conciencia los registre; tal vez el subconsciente dé cuenta
de ellos, tal vez la memoria de antaño, tal vez el encuentro futuro.
Alejandro Meza es un artista que impulsa la búsqueda y el
encuentro con las honduras humanas, y se lo agradecemos, pues la
raleza en estos propósitos es anémica en nuestro medio.


Rodolfo Amezcua del Río.
Director de Teatro, Escritor y Pintor.


Comentario a la Obra

“Alejandro Meza es un transfigurador. Transfigura la realidad para
ofrecernos en su obra, las facetas más inquietantes e impactantes
que nuestra cotidiana ceguera no nos deja ver.
Su obra, la de un artista plástico consumado en el manejo del
dibujo y el color, le permite transitar de la delicadeza a la
agresividad y nos sacude al enfrentarnos en ese mundo descarnado
que, por su misma ausencia de carnalidad, muestra el horror de la
brutalidad de Las bestias de la guerra, pero también nos permite
ser tocados por la ternura de sus animales reales y ficticios.
Sus retratos, en los que mezcla realidad y fantasía, son un tránsito
hacia otros modos de concebir el ser y el estar en esta realidad.”

Miguel Gonzalez Lomelí
Poeta y escritor.


Comentario a la Obra

“En el color que nos habita, se alberga la mirada de Alejandro
Meza. La luz danza desde el fondo de los seres para transformarse
en trazos que inundan la mirada del que ve.
Las Acuarelas, los aguafuertes y los grafitos muestran a un pintor
que no ve con los ojos, sino con toda la vida.
Rotundo es el color de la iguana. Las líneas de la cebra atrapan el
sol en el instante quieto. La tinta lo deja en esa completud.
Los huesos, desnudos como en el primer día, no traicionan el
silencio. Vuelven a nosotros devueltos en piñas, en aguacates
sonoros, en telescopios al precipicio.
Un hombre queda absorto contemplando un pez que lo contempla.
La distancia se recorre con la mirada para encontrar la línea
definitiva de las hojas de flores sobre tortugas. Ahí en ese rayo de
sol que se resiste pervive la afirmación de la transparencia
profunda.
La austeridad de los cuadros obliga a centrar la mirada en el latido
del cocodrilo, en la blancura definitiva de la luna, en el diente sin
edad de los mutantes.
La pintura de Alejandro Meza es como un sol inmóvil. Invariable en
su final. Quizá por eso abarca los huesos, esa geografía interna de la
vida, huella del principio y semilla del final. En esa mirada interna el
hueso es cauce de la vida donde se disuelve la imagen de la muerte.

El hueso es devuelto al mundo como ventana donde no logramos
resistir el desafío de lo eterno.
Es una mirada que nos descubre, nos despoja de la complacencia
de la carne para mirar ese rostro interior desde la edad, donde el
tiempo permanece huella, donde el hueso-raíz renueva el prodigio
de la vida.
Alejandro, en su arte preciso y nítido, remite a otro sustrato del
mundo, el de la transfiguración. El saurio devorando su propia
muerte ronda nuestra conciencia. La figura se queda ahí, rotunda
en su propia plenitud, en los pliegues minuciosos que marcan las
arrugas cotidianas.
La pintura de Alejandro es devastadora del vacío. Anima los objetos
comunes y vislumbra el regocijo de la luz profunda. Es una mirada
joven en la cual la raíz reluce en los brotes.”

“ Alejandro Meza: Pintor de la luz Profunda”
Publicado en la revista Tierra adentro, No 93 ,Conaculta.

Lourdes Pacheco Ladrón de Guevara.
Catedrática e investigadora
.


Comentario a la Obra

“ El dibujo como obsesión temática, algunas veces se resuelve
como un feliz resultado de la imaginación y la destreza, es entonces
cuando nos encontramos frente al dibujo artístico y además de
observar la limpieza de ejecución, los elementos de la composición
aparecen como signos expuestos a la interpretación, un buen
dibujo no es más que un ejemplo de oficio, si no está acompañado
de meditadas relaciones entre los sujetos que componen el cuadro
y hacen posible su lectura.
Alejandro Meza es un artista Plástico que basa, principalmente, en
el dibujo hiperrealista y fotográfico su lenguaje; compuesta en dos
o tres planos, su obra es un extraño inventario de objetos y
personajes: Cráneos, alcatraces secos, piñas, aguacates, ranas,
peces, camellos, raíces, un conjunto singular de naturaleza muerta
que adquiere vida en la precisión de línea y color que el artista
utiliza en esta reconstrucción de la memoria estructural; en su afán
por recoger una fidelidad realista, recurre al acercamiento de la raíz
de la materia.
Un artista que apuesta por la imagen y una exacta resolución
técnica, en el caos de íconos que nos propone la sociedad post-
industrial, celebra el gozo por la línea y color manejados por el
dictado de la reflexión y el placer de la representación realista de
los objetos.”

Arturo Camacho Becerra
Investigador y crítico de Arte.


Comentario a la Obra

La carpeta “EN PAZ”, es interpretada gráficamente por Alejandro
Meza, pilar imprescindible de la Gráfica y en general de la Plástica
Contemporánea nayarita.
Alejandro realiza un homenaje al Poeta universal Amado Nervo a
través de tres linograbados en los que su eje principal de ejecución
gira alrededor de las flores y hojas a las que les da vida con una fina
línea, muy característica de su trazo y sensibilidad.
En su original, amplia y enigmática obra hay una constante
referencia a la muerte, a través del uso de osamentas, a las que
contrapone formal y simbólicamente fauna y flora, como un
recordatorio del ciclo de todo ser viviente. Las imágenes celebran
la vida a través del color y el positivo-negativo.
Rindiéndole tributo a Nervo, Alejandro nos muestra en este tríptico
los puntos de encuentro entre la poética de “EN PAZ” y su propia
filosofía de vida.
Con la presencia de un cráneo el autor deja bien claro el final que
evoca y tal vez invoca Nervo, transmitiendo a estos linograbados la
espiritualidad y melancolía del poeta, recordando así: …“Vida
estamos en paz”.

Corina Ramírez, Artista Plástica.
En referencia a la presentación de la carpeta “En paz” en el Festival Literario Alí
Chumacero. Tepic, Nay.